La inseminación artificial es un tratamiento de reproducción asistida que se emplea en casos en los que la paciente tiene, al menos, una de las trompas de Falopio permeable. Es preciso realizar un estudio previo con, en primer lugar, un análisis de sangre completo, para analizar la reserva ovárica de la paciente, entre otros parámetros, y confirmar así que es candidata a esta técnica, puesto que, en caso de una reserva ovárica comprometida, la indicación de entrada sería una FIV. En segundo lugar es preciso realizar el estudio de las trompas (histerosalpingografía), para confirmar que, como está descrito previamente, al menos una de ellas es permeable, siendo por tanto la paciente apta para realizar ciclos de inseminación artificial, ya sea con semen de la pareja (IAC) o bien con semen de donante (IAD). Generalmente se realizan unos 4-6 ciclos de inseminación artificial seguidos.Una IAD es un tratamiento de inseminación en el que la muestra de semen empleada procede de un banco de semen.

¿Cuándo está indicado?

  • En caso de mujeres sin pareja masculina, sean mujeres que afrontan una maternidad de forma individual, o bien parejas de mujeres homosexuales, casos en los que no se puede concebir de forma natural.
  • En caso de azoospermia del varón, que es la ausencia de espermatozoides en el eyaculado, e imposibilidad de obtener espermatozoides procedentes de testículo.
  • Cuando existe un factor masculino severo y no se ha logrado el embarazo mediante fecundación in vitro/ICSI (siempre y cuando la mujer tenga menos de 38 años).
  • Si el varón presenta un trastorno genéticos transmisible a su descendencia, y esto no se pueda evitar mediante un tratamiento en el que se realice un estudio de enfermedades con selección embrionaria MEDIANTE DGP.
  • Si existe una sensibilización grave de la mujer frente al factor Rh que haya producido pérdida de gestaciones anteriores y no pueda ser tratada por otros procedimientos.